InicioArtículosLA ESCUELA Y EL APRENDIZAJE

      La escuela ya no es aquella fuente que garantizaba el aprendizaje y formación. La familia, en muchos sentidos, ya no dispone de las herramientas necesarias para educar de acuerdo con las exigencias de los tiempos que corren. Podríamos decir, ¡que todo se ha dado la vuelta! A estas alturas; si nos preguntáramos: ¿quién tiene más incidencia sobre la formación de las personas?; seguramente todos estaríamos de acuerdo en afirmar que los medios de comunicación, en el sentido más amplio y muy especialmente las redes sociales, tienen en la actualidad una influencia de primer orden en la formación. Por tanto, no podemos ignorar este hecho si queremos que el aprendizaje y la formación de las personas se adecue a las necesidades de los nuevos tiempos.

      “El colmo de la estupidez es aprender lo que luego hay que olvidar”, dijo hace algunos siglos el filósofo y profesor humanista Erasmo de Rotterdam. Unas palabras que hoy en día todavía son plenamente vigentes, ya que en muchos aspectos se entiende que enseñar es dar a conocer un montón de materias con toda una serie de datos y fórmulas que seguro se olvidan fácilmente. Y esto, provoca desánimo y desinterés a hombres y mujeres que no entienden para qué sirve lo que están estudiando. En cualquier plan de enseñanza no deben faltar las materias más básicas como: leer, escribir, contar correctamente… y muchos otros conocimientos; pero sin olvidar el fin último de todo proceso educativo: Ayudar a las personas a conocer sus propias capacidades y de esta manera despertar la creatividad para hacer más rica la existencia.

      La escuela actual debe ser capaz de superarse a sí misma para poder competir con otros contextos donde los alumnos también aprenden y, al mismo tiempo, tiene que luchar para dar sentido a sus enseñanzas y hacer que los chicos y chicas se las hagan suyas. En este sentido el catedrático de psicología de la educación César Coll comenta: “la educación es cada vez más distribuida e interconectada, no se trata sólo de abrir las escuelas, sino de llevar la sociedad en las escuelas; porque, lo que importa no es lo que se aprende en la escuela, sino lo que se aprende sea donde sea “.

      Y; hablando de la escuela de aquí y del futuro educativo inmediato, César Coll es bastante pesimista. Considera que la escuela en general aún está lejos de hacer realidad estos nuevos retos, diciendo: “Todos estos temas se están planteando ya por todas partes, en Australia, en Estados Unidos, los países nórdicos, incluso en Francia, que es un país muy centralista… y en cambio aquí seguimos embarrados en discusiones que ya están superadas. Somos un país de sabios y siempre pensamos que tenemos que inventar la pólvora… Por desgracia, cuando ponemos algo en marcha nunca nos preocupamos de mirar qué han hecho antes los demás, qué ha funcionado y qué no “.

      Finalizo con una cita de Bob Talbert que considero muy acertada: “Enseñar a niños a contar es bueno, pero enseñar lo que realmente cuenta en la vida es mejor”. La vida plantea constantemente preguntas y el aprendizaje y la formación deben ser las herramientas para encontrar las mejores respuestas. Espavila’t

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