Jordi Pujol con la Fundació Espavila

Publicada el 12 de Abril de 2013
Entrevista con el M.H. Sr. Jordi Pujol

El Sr. Jordi Pujol nos recibió en su despacho del Passeig de Gracia. En el transcurso de la entrevista expresó todo su apoyo a nuestra Fundación. Se interesó en muchos aspectos concretos y al mismo tiempo nos dio muchas ideas, que evidentemente nosotros las tendremos en cuenta.

Desde estas líneas queremos agradecer públicamente el interés demostrado por el Sr. Jordi Pujol a la Fundació Espavila.

La Entrevista:

¿Qué opina de la creación de la Fundació Espavila, dedicada a fomentar la cultura del Esfuerzo?

La creación de la Fundació Espavila, ha sido una feliz iniciativa porque incide en uno de los aspectos más importantes de la formación de la persona. El Esfuerzo sin el cual nada nos será dado ni nada conseguiremos ni personalmente ni colectiva.

Es, en este sentido paradigmático el contenido del artículo 5º de los estatutos de la fundación: "Constituye el objetivo y la finalidad de la Fundación, de forma general en fomentar y potenciar los valores de la cultura del Esfuerzo en nuestra sociedad; y de forma particular ayudar a las personas que, sin recursos económicos para hacerlo, quieran desarrollar mediante su esfuerzo objetivos en el ámbito personal, cultural, profesional, etc.., sin pretender beneficios económicos inmediatos. (Se excluyen expresamente las ayudas a superación de adicciones de todo tipo).".

Dos aspectos muy importantes: "fomentar y potenciar los valores de la cultura del Esfuerzo en nuestra sociedad" y "ayudar a las personas que, sin recursos económicos para hacerlo, quieran desarrollar mediante su esfuerzo objetivos en el ámbito personal, cultural, profesional, etc..,

Los valores y las personas como una unidad. Un valor aplicado a una persona a fin de que se beneficie.

¿Cree que se han perdido los valores de la cultura del esfuerzo en nuestra sociedad y hay que potenciarlos a lo largo de la vida de la persona desde su niñez?

Lo que hay es una cierta desorientación entre los jóvenes sobre la importancia del esfuerzo en la consecución de sus objetivos, sean los que sean. La causa de eso es que nuestra sociedad se le ha dado más importancia al espectáculo para el espectáculo, a veces de manera soez que exhiben pretendidos modelos que llevan precisamente a la banalización del esfuerzo y de los valores en general.

Naturalmente que hay que potenciar los valores en general y el de la cultura del esfuerzo en particular desde la niñez. Nunca es demasiado pronto para aprender. ¿O es que no conocéis algún éxito individual o colectivo que no sea fruto de una muy buena preparación y de un gran esfuerzo? ¿Podemos imaginar a un atleta de primer nivel que no se esfuerce diariamente para superar retos? o ¿algún físico o médico o empresario?, pensad en el ámbito que queráis. Sin esfuerzo no se va a ningún sitio, constituye un grave error pensar que conseguiremos nuestros objetivos y retos, cualquiera que sea sin esfuerzo. La falta de esfuerzo sólo nos lleva a la pobreza espiritual y al conformismo.

La cultura del esfuerzo está despreciada en algunos ámbitos de nuestra sociedad y esta postura lleva a una actitud absurda que pretende conseguir la luna sin esfuerzo, pero además conduce a una gran frustración. Nada nos será dado si no nos lo ganamos y eso requiere mucho de esfuerzo.

¿Qué pautas de motivación propondría con el fin de potenciar el esfuerzo?

Toda aquella persona que consigue sus objetivos sólo lo hace por dos razones: por una muy buena preparación y por su esfuerzo, en muchos casos por un gran esfuerzo. En este sentido pensad en cualquier persona, un atleta, deportista, futbolista, jugador de básquet, excursionista, escalador. Profesionales de prestigio, médicos, físicos, químicos, premios noveles. Os imagináis cuantas horas de estudio y de preparación y que esfuerzo no empleado para conseguir el reto de sobresalir en su materia.

Los estímulos son muy importantes porque crean necesidades de conseguir algo que es importante para aquella persona. Hace falta también una buena preparación para la que es importante un esfuerzo de aprendizaje y también, naturalmente, hay que plantear retos y objetivos al alcance de cada persona para que el esfuerzo fructifique precisamente en la realización del planteamiento inicial.


¿Cree que el esfuerzo por conseguir un propósito es siempre positivo independientemente de su resultado?

Queridos, el esfuerzo no únicamente es positivo, sino que es necesario. Sin esfuerzo no habrá resultado. Hará falta poco o mucho esfuerzo pero de la intensidad de éste se derivará un resultado u otro.


¿Qué les diría a nuestra juventud, para impulsar el esfuerzo teniendo en cuenta las precariedades actuales?

Nuestra sociedad que cada día está más tecnificada y presenta muchas y muy buenas oportunidades y necesita de personas muy bien preparadas para asumirlas. En este sentido, hace falta que los jóvenes comprendan la necesidad de una muy buena preparación y de un gran esfuerzo, qué seguro será recompensado, con el fin de poder superar los retos y oportunidades que se presentaron a lo largo de su vida.


¿Y a nuestros abuelos, que les diría?

A los abuelos pocas cosas hace falta decirles con respecto al esfuerzo. Las generaciones que nos han precedido han contribuido con preparación y esfuerzo a la transformación de la sociedad que hemos recibido y de la que somos depositarios. Todos ellos han tenido que esforzarse mucho y mucho para conseguir aquello que tenemos hoy y disfrutamos nosotros. La sociedad ha cambiado tanto en este últimos cincuenta o sesenta años. Las personas nacidas a los años 20 o 30 del siglo XX han tenido que trabajar muy a fondo, hacer grandes esfuerzos en condiciones muy y muy difíciles, para conseguir, incluso, aspectos que hoy nos parecen tan normales y naturales pero que les eran negados hace todavía pocos años como son dos valores colectivos como la libertad y la democracia.

Queridos, el valor del esfuerzo es primordial, como os decía antes sin esfuerzo no se va a ningún sitio y es por eso que os felicito cordialmente por vuestra iniciativa y os animo a trabajar de valiente en este campo y con el fin de poner de moda, sobre todo entre los jóvenes, este valor tan necesario para cada uno de nosotros en particular y para el futuro de Cataluña como colectividad.